Hoy en día nos preocupamos cada vez más por la calidad de nuestra alimentación. Buscamos frutas, verduras y hortalizas ecológicas, que se hayan obtenido de la forma más natural posible, sin abonos químicos, pesticidas o plaguicidas…

Muchas personas, amantes de la naturaleza y de una alimentación sana, se han decantado por cultivar ellos mismos, en huertas, fincas, jardines o en pequeños huertos urbanos, vegetales para consumo propio.

Según Wikipedia “El término compost deriva del latín compositus y su significado sería "poner junto". El compost, también llamado composto o composta, es un abono orgánico que se obtiene de compuestos que forman o formaron parte de seres vivos en un conjunto de productos de origen animal y vegetal; constituye un “grado medio” de descomposición de la materia orgánica, que en sí es un magnífico abono orgánico para la tierra, y logra reducir enormemente la basura.”

¿Cómo funciona?

Microorganismos como las bacterias y los invertebrados como lombrices de tierra e insectos, usan los residuos de plantas y animales así como los derivados de la materia orgánica como alimentos. A medida que los descomponen, los nutrientes en exceso (nitrógeno fósforo y azufre), esenciales para el crecimiento de las plantas, se liberan en el suelo, pudiendo ser utilizadas por éstas. Este proceso enriquece el suelo de nutrientes y evita su agotamiento.

Les proponemos una manera sencilla de fabricar compost, uno de los mejores abonos orgánicos que existen. Se puede fabricar con el estiércol de los animales de granja (aves, caballos, vacas, ovejas o cerdos) residuos de cosechas, desperdicios orgánicos domésticos y papel. Conseguirán una tierra más fértil y una mayor productividad a través del compost y  de la innegable ayuda de los organismos y micoorganismos del suelo.

1-La compostera es el lugar físico donde harás tu compost, puede estar sobre el suelo, puedes usar una caja de madera de fruta, hacerla tú mismo con materiales reciclados o comprarla hecha. Su tamaño dependerá del espacio que tengas disponible.

2-Debemos colocar en la base de la compostera, una capa de unos 20 cm, de paja,  ramas o cualquier otro material que permita que circule el aire y no se aplaste con facilidad. Esta capa, debe estar en contacto directo con el suelo para que los organismos entren con mayor facilidad, en caso contrario, deberás añadir una capa de 3 cm de buena  tierra en el fondo de la compostera y encima de ésta, colocar la capa de paja o ramas. 

3-Introducir los restos de los materiales orgánicos teniendo en cuenta que siempre debemos mezclar los materiales de lenta y rápida composición y que deben estar lo más triturados posibles. La primera vez que llenes tu compostera, deberás llenarla al menos hasta la mitad, y cada vez que eches los desechos, encima le pongas una capa de hojas secas.

4-La compostera debe estar siempre húmeda. La proporción entre materiales húmedos y secos es  de 2/1. El material debe estar húmedo pero sin que desprenda líquido.

5-Cada vez que introduzcas tus deshechos, debes mezclarlos con el material antiguo, hojas y paja. 

 

¿Qué puedo usar para hacer el compost?

-Materiales de rápida descomposición: Hojas frescas, restos de pasto, estiércol de animales de corral, malezas jóvenes.

-Material de descomposición lenta: Pedazos de fruta y verdura, bolsa de infusiones y restos de café, paja y heno viejo, restos de plantas, estiércoles pajizos (caballos, burros y vacas), flores viejas y plantas de macetas, desbroces de setos jóvenes, malezas perennes, lechos de hámster, conejos y otros animales domésticos herbívoros. 

-Material de muy lenta descomposición: Hojas de otoño, desbroces de setos duros, ramas podadas, aserrín y virutas de madera no tratadas, cáscaras de huevo y de frutos secos, lanas e hilos naturales, pelos y plumas, huesos de frutos (melocotón, aguacate, aceitunas, etc.)

-Otros materiales que podeos usar: ceniza de madera (espolvorear en cantidades pequeñas) cartón, cartones de huevos, servilletas, bolsas y envases de papel, periódicos (en pequeñas cantidades.) 

- A evitar: carne, pescado, productos derivados de la leche, productos que contengan levaduras o grasas.

-No usar bajo ningún concepto: ceniza de carbón y de coque, heces de perros y gatos, pañales desechables, revistas ilustradas, restos de aspiradora, filtros de cigarrillos, tejidos sintéticos.