Verol

Kleinia neriifolia es una especie del género Kleinia endémica de las Islas Canarias cuyo aspecto general recuerda a un pequeño drago. Su nombre común se considera procedente del bereber prehispánico de Canarias y presenta las variantes de verol, berol, berode y verode, nombres que asimismo se aplican a especies del género Aeonium, algunas de las cuales presentan un porte similar al de esta planta, con tallos engrosados, ramificados y con las hojas dispuestas en roseta terminal.

Planta suculenta de porte arbustivo que puede alcanzar los 150 cm de altura, se ramifica abundantemente a lo largo de la estación vegetativa. Los tallos carnosos, adaptados para acumular agua con la que soportar la sequía de los meses estivales, están protegidos por una corteza que oscila del verde al marrón y conserva las cicatrices de las hojas que han caído. Las gruesas hojas lanceoladas son de color verde intenso, surgen en apretados racimos en la parte superior de los tallos, sin peciolo. Caen al inicio de la estación seca, momento en que los tallos más jóvenes, verdosos, asumen durante este periodo la función clorofílica que correspondería a las hojas. Las fragantes flores de color blanco marfileño brotan en verano.

Esta planta presenta la peculiaridad de conservar las hojas y frutos ya secos del año anterior y al mismo tiempo están floreciendo los nuevos. Las semillas presentan un penacho de pelos abundantes (vilano) que les permite su dispersión por el viento.

Es visitada asiduamente por las abejas melíferas cuando se encuentra en floración. Produce una excelente miel.

El verode es un endemismo canario, presente en todas las islas. Crece abundantemente en las zonas áridas, subtropicales y de Tabaibal-Cardonal con sustratos erosionados y abruptos, más predominantes en la zona oriental del archipiélago. Se desarrolla por doquier en los barrancos, laderas, troncos de las palmeras, incluso también encima de los tejados de las casas, dándoles un aspecto característico.