Si te estás preguntando qué hacer en La Gomera, podemos darte un sinfín de posibilidades para disfrutar de experiencias que sin duda no te dejarán indiferente. Desde paseos en barco para observar la fauna marina, visitar nuestros espectaculares miradores que te regalan maravillosas vistas a nuestra intrincada orografía, pasear por el Parque Nacional de Garajonay, hasta descubrir todos los mitos y leyendas que esconde nuestra isla.

Hoy queremos proponerte una excursión por La Gomera, para que conozcas un pedazo de nuestra isla realizando la travesía de San Sebastián de La Gomera a Playa Santiago, ¿te animas?

Nuestra ruta comienza saliendo del muelle, y cogiendo la Carretera GM-2 en dirección a Alajeró. Nuestra primera parada es el Mirador Lomada del Camello, allí podremos contemplar la majestuosa vista de San Sebastián a nuestros pies, y frente a nosotros, El Teide. Un comienzo de ruta realmente espectacular.

Mirador Lomada del camello

Continuaremos hasta llegar al Mirador Degollada de Pereza donde veremos un claro ejemplo de los barrancos de La Gomera, y que se encuentra a 8,6 km de nuestra primera parada. En el año 2016 se construyeron unas pantallas de cristal en este mirador, que sustituyen parcialmente a los muros de piedra.

Para realmente experimentar uno de los grandes puntos fuertes de la isla antes de bajar a Playa de Santiago, te recomendamos continuar por la carretera hasta el Mirador Del Morro de Agando, a menos de 5 km de distancia.

Mirador Morro de Agando

Este mirador se caracteriza por estar rodeado por tres Espacios Naturales Protegidos: El Parque Nacional de Garajonay, el Monumento de los Roques y la Reserva Natural Integral de Benchijigua. Aunque sin duda lo más destacable del mirador es la espectacular vista del imponente Roque de Agando, un gigante de piedra de 1.246 metros de altitud y las vistas que llegan hasta Playa de Santiago.

Tras habernos impregnado de la majestuosidad del roque y todavía con la imagen grabada en nuestra retina, cogeremos el desvío hacia El Cedro, y para ello tomaremos la CV-14 hasta llegar a una zona de aparcamientos llamada Reventón Oscuro.

Una vez allí giraremos a la izquierda en una curva pronunciada para dirigirnos hacia el Caserío de El Cedro. Encontraremos un cartel que nos indica la entrada al camino que nos llevará directos al “Arroyo de El Cedro”.

Caserío El Cedro

Dejaremos aparcado el coche en ese mismo camino teniendo en cuenta que debemos dejar espacio suficiente para que pasen otros vehículos.

A unos 80 m de la entrada, nos encontraremos un desvío a la derecha que nos lleva directos a la Ermita de Lourdes.

Ermita de Lourdes

Una caminata de apenas 10 minutos durante los cuales podremos disfrutar no solo de las vistas de este bosque de cuento, sino también del placer de sentir la naturaleza en vivo. El piar de los pájaros que revolotean cerca del arroyo, el sonido de la brisa peinando con suavidad las hojas de los árboles… Un lugar sin duda que invita a la reflexión y el descanso mientras escuchamos en silencio y con los ojos cerrados, todos los sonidos que la naturaleza nos ofrece. Aunque también es un lugar perfecto para sentarse a descansar un ratito o picar alguna cosa antes de continuar el camino, en los merenderos habituados para ello. Si se te ha abierto el apetito, también puedes llegar hasta el Caserío de El Cedro.

Este pintoresco caserío guarda el estilo propio de las casas de montaña, baja altura, puertas y ventanas de madera… y está rodeado por un bosque de millones de años de antigüedad. 
Sin duda, merece la pena detenerse y deleitar el paladar con su famoso potaje de berros, plato tradicional gomero por excelencia.

potaje de berro

Una vez visitada la ermita, retomaremos la misma carretera de piedra y volveremos al coche. Para llegar al hotel regresaremos al Mirador Degollada de Pereza, y giraremos a la derecha por una carretera que nos llevará hacia nuestro Hotel Jardín Tecina.  

Para realizar ésta, o cualquier otra ruta, no olvides tener a mano siempre un protector solar, utilizar la ropa y el calzado adecuado para caminar por la naturaleza, llevar un repelente contra picaduras y por supuesto algo de avituallamiento. Nunca sabes cuándo puede entrarte el hambre o la sed, y durante la ruta encontrarás diferentes lugares en los que detenerte a picar o beber algo, mientras contemplas toda la belleza de cada rincón que te rodea.

¿Te animas a realizar esta preciosa ruta? Los miradores, el Caserío y la Ermita ¡te están esperando!